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La persona y su dignidad: Fundamento de la ética mínima.

Egresados Escriben — Autor: admin publicado: December 2, 2015 a las 8:20 pm

El hombre no puede desarrollarse aislado, para poder dignificarse es necesario darse a los demás, en el entendido que las virtudes no son natas al ser humano como tal, de que es el amor propio lo que realiza la integración de la personalidad, entendiendo que dentro del conglomerado social las personas que lo integran poseen diferente desarrollo de la misma y por ello muestran diferentes grados de amor.

Para Tomás de Aquino, la persona está vinculada con la noción de dignidad, al decir: “La persona es lo más digno de toda la naturaleza”. (Summa Theologica, I,q. 29,a.3).

Adela Cortina al respecto señala:”El valor interno, por el que su portador carece de equivalente y no es por lo tanto, intercambiable, sólo puede reconocerse en la persona que goza, en consecuencia, de dignidad”.

En este orden de ideas, Adela Cortina considera: “Las cualidades de valor, tales como la <>, pueden y deben cumplir una función mediadora entre ciertos hechos y determinadas obligaciones, ya que aquello que tiene __ o a lo que se reconoce___ un valor determinado es objeto a la vez de determinadas obligaciones.” La inteligencia humana busca la verdad como lo que nos unifica como seres pensantes, la recta razón, que ahora se cuestiona si cumplimos lo que Sto. Tomás de Aquino nos enseñó al referirse a la Ley como cierta razón del derecho positivo: <>.

En este sentido la filósofa señala: “Las necesidades e intereses de los hombres constituyen el contenido de la moral; sin embargo, con esto no queda claro cuál es la forma de la moral, cómo decidir moralmente qué intereses deben ser prioritariamente satisfechos, cuál es el criterio que determina si una decisión al respecto es moralmente correcta” .La tarea de la ética como filosofía moral esta en precisar en que consiste ‘lo moral’, en darle un fundamento, es decir, en plantear las razones esenciales de esto. Por otro lado, dado que lo moral es algo íntimo cada persona actuará en conciencia conforme a sus propios valores. Así, al relacionarnos con el otro se comparten dichos fundamentos racionales y axiológicos, los cuales por esencia tendrían que encaminarse al bien en la vida.

Así mismo, para el Aquinate la dignidad involucra a la bondad y por ello la tendencia del hombre se dirige al bien común. En este mismo sentido, el Dr. Javier Vilchis Peñalosa, precisa: “El problema esencial de toda sociedad es conciliar y equilibrar al individuo con el bien común”. La sociedad y el bien común que ella procura, son necesarios a la persona humana para su desarrollo y perfeccionamiento; luego el hombre está obligado a contribuir al sostenimiento y progreso de la misma, lo que redundará en su propio beneficio; y correlativamente, la comunidad tendrá el derecho de exigir a los particulares tal contribución.

Cuando se habla de dignidad personal se está reconociendo el valor recíproco, lo que constituye un principio de justicia, de este modo, Santo Tomás de Aquino afirma que lo primero de la justicia, es ordenar las partes en relación. Su propio nombre lo manifiesta así: Las partes se ajustan, entendiendo que este ajustar es un arte o un artificio para igualar. Lo justo, en su verdadera esencia, se identifica con lo igual; o sea, con aquella medida que representa el medio o la equidistancia entre lo mucho y lo poco.En este orden de ideas, Sto.Tomás sostiene: “Lo justo es un obrar adecuado a otro, conforme a cierto modo de igualdad” De ahí que señale que el Derecho sea el objeto de la justicia — lo justo— la cosa justa , entendida como lo suyo de cada quién.

Así mismo, Cortina sostiene que:”El derecho obliga moralmente bajo determinadas condiciones, de igual modo que la conciencia sólo obliga moralmente bajo determinadas condiciones.” Por otro lado, el maestro de Filosofía del Derecho, Joaquín Ruiz-Gimenez sostiene: “Auténtica vida humana será, por consiguiente sólo aquella que encaje en la medida de la ordenación divina; que llegue y se adapte a la Verdad. Pero este ajuste se produce en una operación inmanente de la propia razón —de la recta ratio— que, iluminada por los supremos principios del ser, y valiéndose en lo universal de la sindéresis y en lo particular del hábito prudencial, concretando a través de la voz de la conciencia, rectifica toda actividad del hombre. “ Así, el tribunal interior de nuestra conciencia se asemeja mucho a un tribunal de justicia ordinario, a ella no se le engaña y sólo a través de la verdad podemos o no estar en paz con nosotros mismos y vivir en un estado pleno. Amamos aquello que nos reporta un beneficio y respetamos lo que tiene un valor en sí mismo, de ahí que se requiera de una razón de orden para vivir en comunidad y esa razón es una vida en congruencia y respeto al otro como principio ético fundamental de orden.

Por otro lado, Adela Cortina precisa:”El derecho es expresión de intereses de clase, pero la conciencia individual, ajena a contaminaciones ideológicas, es el lugar de la verdad es, pues, la única legitimada para obligar incondicionalmente”. Así sostiene:”Tal vez pueda decirse que la ética discursiva no es sino una <> y una < > del derecho racional moderno.” Entonces, es a través del diálogo entre los actores cuando emerge una ética mínima, al manifestar la tolerancia, el respeto a la dignidad de la persona, a sus derechos humanos, invitando a construir permanente los acuerdos que sustenten éticamente la vida en comunidad.

Ella califica paralelamente, a nuestro tiempo de época < >, por las circunstancias actuales, en donde pareciera que bastan el derecho y la política, por un lado para resolver los conflictos, y por el otro, para hacer felices a los hombres.

En México, hoy por hoy, el derecho positivo permite tanto abortar, como las uniones del mismo sexo. Ante esto cabría reflexionar: si es la norma jurídica la que da el contenido de moral, entonces son nuestros legisladores y políticos quienes marcan el <> de la Nación Mexicana.

Concluyo con esta frase de Goethe: <>

Maestro Nicéforo Guerrero Espinosa
Investigador Facultad de Derecho
Licenciatura en Derecho
1988-1993

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