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Generación 1980-1985, Aniversario de Arquitectura

Reuniones de Generación — Autor: admin publicado: December 2, 2015 a las 2:19 am

Es muy curioso cómo podemos ver pasar el tiempo, pero hay cosas que no dejamos pasar porque son parte de nosotros mismos. Hace 35 años un grupo numeroso de jóvenes mujeres y hombres quisieron hacer realidad su sueño de ser arquitectos. Para ello contaron con el apoyo de sus padres o tíos para poder ingresar a la Universidad La Salle, en ese entonces Escuela Mexicana de Arquitectura. Pasados 2 semestres de más de 100 personas, quedamos casi la mitad y después del 5° semestre quedamos menos de 50. Durante años, todos los días fuimos mejores amigos, algunos hasta se hicieron novios, otros acabaron casándose y tienen hijos. Es por ello que esta etapa en nuestras vidas como universitarios deja huella como personas y como profesionistas. Recordando un poco a San Juan Bautista De La Salle, él también tuvo un sueño y renunció a muchas comodidades para poder realizarlo, incluso creyendo en los menos favorecidos por la vida y la mano de Dios.

Quisimos reunirnos después de 30 años de terminada la carrera; no se había realizado algo anteriormente, excepto reuniones o comidas con asistencia parcial.

La iniciativa fue visitar y seleccionar un lugar que como mexicanos, arquitectos, usuarios, estetas, fuera algo digno de recordar y crear nuevos recuerdos, donde se ejecutaría nuestra celebración.

Todo empezó 100 días antes de la fecha cuidadosamente seleccionada, sábado 10 de octubre. Fue después del homenaje póstumo a nuestro querido Maestro. Arq. José Manuel Mijares y Mijares, en Bellas Artes. Ese recinto encabezó la lista. Nuevamente gracias a nuestro querido maestro, que inspiró considerar tal lugar.

Durante una entrevista con personal y dueño de la concesión nos fue aprobado realizar nuestro sueño, celebrar 30 años de egresados en tan icónico recinto, testigo mudo de tantos hechos históricos, políticos, sociales, económicos, culturales, etc., en nuestra historia de México.

Durante toda la puesta en marcha, Ericka mi novia (ya flamante miembro honorario de generación) me acompañó en cada momento y decisión. Conocimos gente magnífica, que a veces su labor invisible no deja de ser menos importante cuando uno está sentado degustando y celebrando.

A todos contamos nuestro proyecto y les contagiamos el entusiasmo de nuestra empresa; todos nos apoyaron y dieron lo mejor de sí mismos.

Tratar de reunir a ex compañeros radicando en otras ciudades no fue fácil, pero gracias a esta nueva era en telecomunicaciones e internet, se facilitó esa parte. No pudimos contactarlos a todos y no todos los contactados pudieron asistir, pero de 45 fuimos 30; no está mal para nuestro primer festejo. En espíritu todos estuvieron presentes, incluso 2 compañeros que se nos adelantaron y están ya viviendo la vida verdadera. También pudimos contar con la presencia de amigos, familiares, maestros queridos y autoridades de La Salle.

Todo fue cuidadosamente seleccionado tratando de dar gusto incluso en pequeñas particularidades. Todos amablemente nos dieron su voto de confianza y esa responsabilidad algunas noches no me dejaba dormir.

Palacio de Bellas Artes, lugar mágico para arquitectos y demás visitantes, nos alojó durante una tarde soleada y nos ofreció lo mejor permitiéndonos regocijarnos. Empezamos brindando con champagne del lugar que vio nacer a San Juan Bautista De La Salle: Reims. Rentamos un dron para que hiciera tomas aéreas de nosotros en la terraza con vista a la Alameda, área verde también recargada con tanta historia y personajes que la han caminado y admirado. En el comedor interior degustamos comida mexicana exquisitamente preparada, brindamos, reímos, platicamos, nos abrazamos, nos reencontramos

Gracias al apoyo de autoridades y personal de La Salle pudimos recibir un recordatorio de nuestro paso y recordar nuestra identidad como miembros de generación; qué mejor lugar aparte de nuestra Alma Mater que el Palacio de Bellas Artes y de manos del actual director de la ya FAMADYC.

Gracias a la generosidad de autoridades de La Salle y compañeros recabamos artículos para sortearlos.

Se hizo la promesa que dentro de 5 años celebraremos nuevamente ahora en Cancún, pasando la estafeta a otro compañero.

Pudimos reconocer a nuestra madrina y padrino de generación y agradecerles su amistad extramuros que aún persiste y seguimos cultivando cariñosamente.

Todos, aparte de nuevas anécdotas y recuerdos en nuestros corazones, tenemos también muchas fotos y videos para compartir y recrear ese momento.

No cabe duda que no importa cuánto tiempo pase, dónde estemos o vivamos, lo que sí es seguro es que siempre permaneceremos unidos.
Indivisa Manent

Es muy curioso cómo podemos ver pasar el tiempo, pero hay cosas que no dejamos pasar porque son parte de nosotros mismos. Hace 35 años un grupo numeroso de jóvenes mujeres y hombres quisieron hacer realidad su sueño de ser arquitectos. Para ello contaron con el apoyo de sus padres o tíos para poder ingresar a la Universidad La Salle, en ese entonces Escuela Mexicana de Arquitectura. Pasados 2 semestres de más de 100 personas, quedamos casi la mitad y después del 5° semestre quedamos menos de 50. Durante años, todos los días fuimos mejores amigos, algunos hasta se hicieron novios, otros acabaron casándose y tienen hijos. Es por ello que esta etapa en nuestras vidas como universitarios deja huella como personas y como profesionistas. Recordando un poco a San Juan Bautista De La Salle, él también tuvo un sueño y renunció a muchas comodidades para poder realizarlo, incluso creyendo en los menos favorecidos por la vida y la mano de Dios.

Quisimos reunirnos después de 30 años de terminada la carrera; no se había realizado algo anteriormente, excepto reuniones o comidas con asistencia parcial.

La iniciativa fue visitar y seleccionar un lugar que como mexicanos, arquitectos, usuarios, estetas, fuera algo digno de recordar y crear nuevos recuerdos, donde se ejecutaría nuestra celebración.

Todo empezó 100 días antes de la fecha cuidadosamente seleccionada, sábado 10 de octubre. Fue después del homenaje póstumo a nuestro querido Maestro. Arq. José Manuel Mijares y Mijares, en Bellas Artes. Ese recinto encabezó la lista. Nuevamente gracias a nuestro querido maestro, que inspiró considerar tal lugar.

Durante una entrevista con personal y dueño de la concesión nos fue aprobado realizar nuestro sueño, celebrar 30 años de egresados en tan icónico recinto, testigo mudo de tantos hechos históricos, políticos, sociales, económicos, culturales, etc., en nuestra historia de México.

Durante toda la puesta en marcha, Ericka mi novia (ya flamante miembro honorario de generación) me acompañó en cada momento y decisión. Conocimos gente magnífica, que a veces su labor invisible no deja de ser menos importante cuando uno está sentado degustando y celebrando.

A todos contamos nuestro proyecto y les contagiamos el entusiasmo de nuestra empresa; todos nos apoyaron y dieron lo mejor de sí mismos.

Tratar de reunir a ex compañeros radicando en otras ciudades no fue fácil, pero gracias a esta nueva era en telecomunicaciones e internet, se facilitó esa parte. No pudimos contactarlos a todos y no todos los contactados pudieron asistir, pero de 45 fuimos 30; no está mal para nuestro primer festejo. En espíritu todos estuvieron presentes, incluso 2 compañeros que se nos adelantaron y están ya viviendo la vida verdadera. También pudimos contar con la presencia de amigos, familiares, maestros queridos y autoridades de La Salle.

Todo fue cuidadosamente seleccionado tratando de dar gusto incluso en pequeñas particularidades. Todos amablemente nos dieron su voto de confianza y esa responsabilidad algunas noches no me dejaba dormir.

Palacio de Bellas Artes, lugar mágico para arquitectos y demás visitantes, nos alojó durante una tarde soleada y nos ofreció lo mejor permitiéndonos regocijarnos. Empezamos brindando con champagne del lugar que vio nacer a San Juan Bautista De La Salle: Reims. Rentamos un dron para que hiciera tomas aéreas de nosotros en la terraza con vista a la Alameda, área verde también recargada con tanta historia y personajes que la han caminado y admirado. En el comedor interior degustamos comida mexicana exquisitamente preparada, brindamos, reímos, platicamos, nos abrazamos, nos reencontramos

Gracias al apoyo de autoridades y personal de La Salle pudimos recibir un recordatorio de nuestro paso y recordar nuestra identidad como miembros de generación; qué mejor lugar aparte de nuestra Alma Mater que el Palacio de Bellas Artes y de manos del actual director de la ya FAMADYC.

Gracias a la generosidad de autoridades de La Salle y compañeros recabamos artículos para sortearlos.

Se hizo la promesa que dentro de 5 años celebraremos nuevamente ahora en Cancún, pasando la estafeta a otro compañero.

Pudimos reconocer a nuestra madrina y padrino de generación y agradecerles su amistad extramuros que aún persiste y seguimos cultivando cariñosamente.

Todos, aparte de nuevas anécdotas y recuerdos en nuestros corazones, tenemos también muchas fotos y videos para compartir y recrear ese momento.

No cabe duda que no importa cuánto tiempo pase, dónde estemos o vivamos, lo que sí es seguro es que siempre permaneceremos unidos.

Indivisa Manent

XXXXXXX
Licenciatura en Arquitectura
Generación 1980-1985

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