Egresados ULSA                                  ULSA Comunidad ULSA Radio youTube Facebook Twitter Buscar

Ariel Vudoyra Cárdenas

¿Dónde están nuestros egresados? — Autor: admin publicado: July 22, 2015 a las 9:34 pm

INGENIERO EN CIBERNÉTICA Y CIENCIAS DE LA COMPUTACIÓN POR LA UNIVERSIDAD LA SALLE

Nací el 2 de Octubre de 1966 en México, DF, pero viví mi infancia en la Ciudad Cooperativa Cruz Azul, Hidalgo, en medio del juego y de mis siete hermanos. Tuvimos canicas, resortera, bote pateado, escondidillas, carreteritas, patines, bici, y además practicamos futbol, beisbol y natación.

No importaba que lloviera a cántaros: hechos sopa, llegábamos a casa directo a la regadera, y rellenábamos los tenis con periódico para que estuvieran secos, listos para el siguiente día. Y bueno, seguía la merienda: chocolate hirviente, frijoles refritos y bolillos calientitos.

También íbamos al cine, pero no en una sala convencional, sino en el estadio 10 de Diciembre de la Cooperativa Cruz Azul, en el que además, veíamos entrenar al equipo de primera división y bajábamos a la cancha con las estrellas de entonces: Miguel Marín, Alberto Quintano, Javier “Kalimán” Guzmán, Nacho Flores, Fernando Bustos, Octavio Muciño entre otros. En la escuela intervinimos en tablas gimnásticas y bailables regionales.

En 1975 transfirieron a mi papá a las oficinas de la Ciudad de México y nos mudamos cerca de la Villa de Guadalupe, a la colonia Granjas Modernas. Mientras mis padres construían nuestra propia casa vivimos con mi abuelita materna. Allí le tomé el gusto al café, que mi abuelita Esperanza hervía con leche por las mañanas y por las noches, cuando el ambiente se llenaba de este aroma, que se grabó entre mis recuerdos indelebles.

Mi mudanza escolar fue a la primaria Cristóbal Colón de La Villa, de extracción Lasallista, donde también cursé la secundaria. En segundo grado obtuve el subcampeonato del torneo de Ajedrez, logro que dediqué la memoria de mi abuelo paterno, Ángel, quien me enseñó la estrategia sobre el tablero. Sin ser gran jugador, participé con entusiasmo en los torneos sabatinos de futbol. Durante el tercer año me integré al grupo de alpinismo que dirigía el Hermano Héctor García Zaragoza, director de la secundaria, para ascender al Popocatépetl; deporte que durante varios años practiqué con mi hermano Abraham.

Ingresé a la JEC (Juventud Estudiantil Católica), para dar catecismo a niños pobres de ciudades perdidas de la periferia. En 1982, participé en una misión en la Sierra de Ayahualulco, en Veracruz, donde llegamos jóvenes de México, Puebla y otros lugares a ayudar a la regularización escolar de los niños, a alfabetizar adultos y atender el dispensario. Esta experiencia fue muy formativa. Es increíble el cariño y gratitud de la gente de la Sierra. En realidad recibimos más de lo que les dimos.

Cursé la preparatoria en la Universidad La Salle, donde varios amigos de la primaria y secundaria continuaron siendo mis cómplices y compañeros de aventuras. Fue una etapa de mi vida muy formativa y alegre.

Me gustaban mucho las matemáticas, de modo que en tercero de prepa cursé el área uno (físico-matemáticas). Y ,efectivamente: elegí Ingeniería Cibernética. Mientras estudiaba la universidad, empecé a trabajar en EDS, una compañía que desarrollaba sistemas de información para General Motors.

Con una convivencia fraterna y escolar tan intensa, fue natural que al ingresar a la Universidad en la ULSA abrazara con convicción el lema Indivisa Manent (permaneced unidos) que identifica a mi Alma Mater. Entre mis compañeras y compañeros hice grandes amistades que conservo hoy en día. Somos unos locos por la vida que nos autodenominamos “Las dañadas y dañados”.

En 1989 asumí un desafío crucial en mi vida: participar en una expedición mexicana al Aconcagua, desde Los Andes argentinos. Tomar esta decisión fue difícil porque estaba por concluir mis estudios universitarios, sin embargo fui, ascendí e hice cumbre el 12 de enero de 1989. Coloqué la bandera de México en la montaña más alta del Hemisferio Occidental. Lograr mi objetivo junto con mi hermano Abraham ha sido una de mis mayores satisfacciones. Actualmente, imparto la conferencia motivacional para jóvenes Un siete mil, un suspiro de vida, inspirada en la experiencia de escalar el Aconcagua, en la que enfatizo los valores lasallistas que han moldeado mi vida personal y profesional: generosidad, sacrificio, trabajo arduo y fraternidad.

Al terminar la carrera continué en EDS de México, donde tuve la oportunidad de trabajar tanto en León, Guanajuato, como fuera del país. Realicé proyectos de desarrollo de sistemas de información así de como auditorías de sistemas de información en Detroit, USA, en Perú, en todo Centro América, Argentina, Chile y Colombia.

He procurado no dejar la actividad deportiva. Practico el Karate Do, una disciplina que exige mucha concentración y espíritu. Ingresé a la técnica Goyu-Ryu y en diciembre de 2000 presenté examen para obtener mi grado de 1er Dan. Practico el Kendo. Soy además, profundo melómano y cinéfilo.

En 2009 Hewlett Packard adquirió la compañía EDS y desde entonces formo parte de las filas de esta extraordinaria firma en el área de IRM (Information Risk Management). Me interesan mayormente las áreas de seguridad de la Información, de Auditoría y Gobierno de Sistemas, cuento con los certificados profesionales para desarrollar mi función a un nivel de clase mundial (CISA, CISM, CRISC, CISSP ITIL y COBIT).

Soy padre de Luisa, una princesita de 8 años a quien llamo “Luisi”. Ella inspira mi futuro a ella dedico mis pensamientos y mis logros personales, deportivos y profesionales dentro de la industria de Tecnologías de la Información.

0786

Escribe un comentario