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Antonio Sierra Gutiérrez

¿Dónde están nuestros egresados? — Autor: admin publicado: March 16, 2013 a las 6:15 pm

Antonio Sierra Gutierrez
Química
1975-1980

Nací el 19 de octubre de 1957, dentro de una familia de clase media. Hijo de Ángel Sierra y Esperanza Gutierrez. Cursé mis primeros estudios en una escuela privada que solo tenía grupos hasta 2do de primaria y por recomendación a mi madre de una maestra, que era dueña de una miscelánea y daba clases en la tarde, me inscribió en la escuela primaria Ramón López Velarde. Este asunto me cambió la vida, ya que de una escuela privada pequeña pasé a una escuela pública en el turno de la tarde, donde una buena cantidad de mis compañeros eran mayores, e incluso algunos de ellos trabajaban por la mañana. Finalmente me adapté a este cambio y disfruté el resto de los 4 años de educación primaria, haciendo muy buenos amigos.

La secundaria la cursé en la Escuela Secundaria Diurna no. 59, también pública, pero con un ambiente muy diferente al de la primaria; al término de la secundaria quería estudiar preparatoria en la preparatoria 6 de la UNAM, pero dados los conflictos que habían tenido estas instituciones, mis padres prefirieron que la hiciera en una escuela privada y por la premura, me inscribieron en la UVM, en la cual obtuve un promedio de 9.8 durante los tres años y estuve becado.

Al término de la preparatoria, me interesaban las carreras de Biología o Ingeniería Química. Mi papá trabajaba en una empresa que fabricaba juguetes (específicamente muñecas) y tenía la responsabilidad del área de producción y los laboratorios de desarrollo, en donde él hacía las formulaciones para los plastisoles que se utilizaban; ésto era el conocimiento más cercano a lo que hacía un ingeniero químico y fue la razón que me llevó a decidir estudiar esta carrera. Tenía la opción de inscribirme en la UNAM, en la recién creada UAM y propuse estudiar en ULSA; mis padres se sintieron complacidos con esta última opción, a pesar de que esto significaría esfuerzos económicos en casa y, seguramente, algunos sacrificios. En esos años, cambió el esquema de becas por el de créditos educativos, y mi papá tomó la decisión de mejor pagar y no adquirir deuda. Presenté y aprobé mi examen de admisión para la licenciatura en Ingeniería Química y pertenezco a la tercera generación.

Mi estancia en la ULSA, me ha dado una formación sólida, en donde aprendí trabajo en equipo con mis compañeros, de todos los cuales tengo muchos gratos recuerdos, terminamos 21 personas, algunos de ellos de la primera o segunda generación.

Tengo gratos recuerdos de Don Juan (Ohaness Bulbulian), de quien aprendí que no importa lo que hagas, debes iniciarlo dando gracias a Dios, siendo humilde (a pesar de su grado académico siempre estuvo a nuestro nivel) y compartir lo que tienes o sabes, nos impartió la materia de Física en varios semestres. Nuestra Directora, la Dra. Araceli Sánchez de Corral, Jorge García Acevedo, que nos impartió algunas matemáticas e ingeniería eléctrica, siempre cerca de nosotros, mucho más que un maestro, un amigo. Alberto Romero, en análisis químico y coordinador de la carrera a quien debo mi primer trabajo, clases de química en el Colegio Franco Inglés. Jorge Toral y Roberto Macías, quienes me invitaron a trabajar a Bufete industrial, mi primer gran trabajo y a quien agradezco el tener la formación que tengo, gracias a BI me recibí y estudié una maestría (becado por BI) en Manhattan College, New York, la cual valga el comentario, también es escuela Lasallista. Roberto además fue mi director de tesis. Al Dr. José Luis Herce Vigil, padrino de nuestra generación. Felipe Ávila, un veracruzano de trato ligero y agradable, impartiendo materias difíciles de enseñar, cálculo diferencial e integral, ecuaciones diferenciales. Me parece que soy injusto mencionando sólo a estas personas; hay muchos otros cuyos nombres completos no tengo en la memoria, pero a los cuales también debo mucho, aunque seguramente algunos de mis compañeros no coincidan conmigo (el Ing. Guerrero, el Ing. Góngora).

Tengo mucho orgullo de se ex alumno lasallista; estoy seguro que me ayudó a fijar los valores que en casa me transmitieron; jugué en el equipo de basketball de la Escuela de Química, pero estoy seguro que también dejé una buena parte de mí. Di clases por más de cinco años, hasta antes de cambiar mi residencia a la ciudad de Querétaro. La primer materia que impartí fue dibujo en ingeniería y fue un buen reto; no sé dibujar y el semestre que cursé la materia me rompí la mano, por lo que con el yeso tenía siempre “sucios” mis dibujos, lo que llevó a tener una calificación de S, lo que, en su momento, me pareció injusto. Cuando yo impartí la materia trabajaba en BI, haciendo ingeniería y entonces me pregunté ¿qué puedo hacer para que a los muchachos les guste el dibujo aunque no sepan dibujar?, y decidí llevar la materia de tal manera que hiciéramos todos los planos que se hacen a lo largo de un proyecto (diagrama de flujo, diagrama de tubería e instrumentación, planos mecánicos, etc.), el asunto es que la materia era los viernes de 19:00 a 22:00 horas, (horrible para los estudiantes jaja).

Después comencé a dar clases en el área de QFB, donde impartí las materia de estequiometría y operaciones unitarias, una anécdota es que al terminar los dos primeros semestres con estas dos materias, seguramente las alumnas (el 99% del salón eran mujeres) se quejaron en dirección de que era “muy duro”, y la Dra. Sánchez me mandó llamar para decirme que “ajustara el plan de estudios, porque no eran ingenieros sino QFB`s”. Esta fue lección de vida, y le agradezco a la Doctora (QEPD) que me lo haya dicho. En ese momento compre una buena cantidad de libros tanto para estequiometría como para operaciones unitarias orientadas a farmacia y alimentos.

Profesionalmente, después de Bufete industrial, trabajé en SECOFI (seis meses), en el IMP (seis meses), en CIDESI (quien me beco para cursas IPADE) y llegué en noviembre del año 1986 a Condumex, al área de investigación y desarrollo, como gerente de I&D. En el año de 1990 me nombraron gerente general del Centro de Investigación y Desarrollo Condumex, en 1994 Condumex fue adquirido por CARSO, y en el año 2009 fui nombrado Director del Centro de investigación y Desarrollo CARSO, puesto que actualmente desempeño.

Soy miembro del Institute of Electrical and Electronics Engineers, de la Asociación de Directivos en Investigación Aplicada (ADIAT) soy actualmente secretario; soy miembro de la Academia de Ingeniería (en la especialidad de Ingeniería Mecánica).

Participo en los Consejos de Administración de las empresas Promotora de Partes Eléctricas S. A. de C. V., CONCENSOL S. A. de C. V., Minera Tayahua S. A. de C. V., Industria IEM S.A. de C. V., de Equiter S. A. de C.V. y de los centros de investigación públicos CIDESI y CIATEQ.

A mi juicio, el poder participar en foros tan distintos como los que he mencionado, en disciplinas tan distintas (ingenierías eléctrica, electrónica, industrial, mecánica, administración de tecnología, etc.), se lo debo a mi paso por la Universidad La Salle.

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